Una de las partes más importantes a realizar cuando se lleva a cabo el mantenimiento de una web es la de buscar y reparar enlaces rotos, que con el tiempo se empiezan a acumular por cambios de direcciones, recursos que se eliminan, imágenes que se borran o incluso, si hemos creado el enlace manualmente, por errores tipográficos.
Y es importante por dos razones. Primero, porque un enlace roto (o una imagen faltante, técnicamente son cosas similares ya que son «punteros» a recursos inexistentes) supone una mala experiencia para el usuario, ya que no encuentra lo que esperaba encontrar. Y segundo porque Google también tiene en cuenta estas cosas (al fin y al cabo lo que Google quiere es una experiencia de usuario positiva) a la hora de posicionar tu web, es decir, afecta al SEO.
Por eso hay que prestarle la atención que se merece de forma regular: al menos una vez al mes hay que comprobar si hay enlaces rotos o imágenes perdidas, y corregir todos esos errores. Como, evidentemente, ir página por página de nuestra web comprobando enlaces e imágenes no es factible, vamos a ver de qué herramientas nos podemos ayudar.